Fuente: DGAC Ecuador

- Se apoyó el desarrollo del programa «Alas para la Alegría» y se realizó un curso de entrenamiento para bomberos
Diversas actividades en apoyo al Aeropuerto Internacional Cotopaxi, en Ecuador, llevó a cabo recientemente la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), de esa nación andina. Ubicado en la ciudad de Latacunga, se trata de un recinto aeroportuario que por cercanía sirve de alternativa al de Mariscal Sucre, en Quito, ante cualquier necesidad.
La actividad se realizó precisamente desde el Aeropuerto Internacional Cotopaxi (Latacunga), donde se efectuaron dos vuelos en aeronaves B737-200, permitiendo que niños y niñas vivan la experiencia única de volar.
Para garantizar el desarrollo seguro y eficiente de esta iniciativa, la DGAC activó y coordinó todas sus áreas técnicas y operacionales: Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI), Operaciones (OPS), Control de Tránsito Aéreo (ATC), Seguridad de la Aviación (AVSEC), Meteorología (MET), Información Aeronáutica (AIS) y Comunicaciones, Navegación y Vigilancia (CNS).
El despliegue articulado del personal reafirma el compromiso institucional con la seguridad operacional, la gestión eficiente del espacio aéreo y el respaldo a programas que generan impacto social positivo.
La DGAC continúa trabajando bajo los más altos estándares técnicos, asegurando que cada operación aérea en el país se desarrolle con responsabilidad, profesionalismo y estrictos protocolos de seguridad.
Clausura del curso de Formación de Bomberos
La ceremonia contó con la presencia del subdirector de Aviación Civil, ATC. Alan Ponce, el Tgnl. Miguel del Río, director de la Escuela Técnica de Aviación Civil, y familiares de los nuevos bomberos aeronáuticos.
En representación de sus compañeros, Jéssica Portilla (primera mujer bombera aeronáutica activa de la DGAC), destacó el compromiso y la responsabilidad que implica esta labor. “Ser bombero aeronáutico no es simplemente apagar incendios. Es estar preparado para actuar en condiciones extremas, rodeados de combustible y humo intenso, con la misión de salvar la mayor cantidad de vidas que dependen de nosotros. Cada movimiento está sincronizado; cada paso y cada mirada transmiten confianza”, expresó.
Durante el curso, los participantes adquirieron conocimientos teóricos y prácticos en aeronaves; física y química de la combustión; técnicas de extinción de incendios; rescate en aeronaves; respuesta a emergencias con mercancías peligrosas; sistemas de comunicación de emergencia y fraseología aeronáutica; así como fortalecimiento del acondicionamiento físico.
Este proceso fortalece la capacidad operativa y de respuesta ante emergencias en el ámbito aeroportuario, reafirmando el compromiso institucional con la seguridad operacional y la protección de vidas.
