Fuente: OACI

- Las decisiones del Consejo de la OACI reflejan el compromiso de reducir el ruido y el impacto climático de la aviación internacional.
Las nuevas aeronaves en todo el mundo —incluidos los reactores supersónicos de próxima generación— deberán cumplir pronto con normas ambientales mucho más exigentes, tras la adopción de nuevos estándares técnicos por parte del Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
En lo que respecta a las aeronaves subsónicas, estos estándares más rigurosos de la OACI se han desarrollado para garantizar que se utilicen las tecnologías más avanzadas en el diseño de las aeronaves, con el fin de reducir globalmente las emisiones de CO2 y el ruido aeronáutico, apoyando directamente los objetivos internacionales de clima y sostenibilidad, al tiempo que se fomenta la innovación en aeronaves más limpias y silenciosas.
La norma de la OACI sobre emisiones de CO2 se hizo hoy un 10 % más estricta y será aplicable a los nuevos diseños de tipos de aeronave a partir de 2031. Además de esto, también se adoptó una norma más compleja y rigurosa sobre emisiones de CO2, la cual se aplicará a las nuevas entregas de tipos de aeronave que se encuentren en producción a partir de 2035.
Las nuevas normas introducen, asimismo, límites de ruido más estrictos para las aeronaves más silenciosas, elevando el listón en seis decibelios para los tipos de aeronave de gran tamaño y en dos decibelios para los de menor tamaño. Esta nueva norma de ruido, más rigurosa, será aplicable a los nuevos diseños de tipos de aeronave a partir de 2029.
Se espera que las nuevas normas para aeronaves subsónicas fomenten una mayor inversión a nivel mundial en tecnologías de eficiencia de combustible y reducción del ruido en todo el sector de la aviación, generando beneficios tanto para los pasajeros y las comunidades como para el clima.
La OACI ha comenzado ya los preparativos para un posible regreso de las aeronaves supersónicas, abordando en primer lugar su impacto acústico. A partir de 2029, estas aeronaves deberán cumplir con los límites de ruido que se aplican actualmente a las aeronaves subsónicas.
Las acciones del Consejo de la OACI abordan las complejas realidades que conlleva la introducción de nuevas tecnologías en el mercado. Las medidas recién adoptadas actualizan las normas sobre emisiones de CO2 y ruido, las cuales se sustentan en procedimientos de certificación utilizados para evaluar el cumplimiento. Las nuevas normas garantizan también que los procedimientos para la medición de emisiones y ruido sigan siendo claros, coherentes y estén actualizados con los avances tecnológicos y las tendencias del mercado actuales.
Estos estándares internacionales fueron desarrollados y perfeccionados a través de un proceso de varios años de duración llevado a cabo por la OACI, el cual incluyó un exhaustivo análisis técnico en el seno del Comité de Protección del Medio Ambiente en la Aviación, amplias consultas con los Estados miembros y las partes interesadas, así como la revisión de las últimas innovaciones en tecnologías de aeronaves y motores. El enfoque colaborativo garantiza que las normas revisadas sean, a la vez, técnicamente sólidas y un fiel reflejo de las realidades que afrontan los reguladores y los fabricantes en cada región.
Una vez completada la adopción formal de las nuevas normas, el Consejo de la OACI ha establecido el 3 de agosto de 2026 como fecha de entrada en vigor, y ha fijado el 1 de enero de 2027 como el momento a partir del cual los nuevos requisitos serán de aplicación mundial.
La OACI acompañará la transición hacia las nuevas normas con orientaciones detalladas para su implementación, así como con una documentación exhaustiva sobre los beneficios medioambientales y las repercusiones regulatorias de dichos cambios.
Estas medidas coordinadas tienen por objeto asegurar que toda la comunidad aeronáutica mundial esté plenamente preparada para la transición hacia unas normas medioambientales más rigurosas, reforzando así el liderazgo de la OACI en consonancia con su visión de un transporte aéreo para todos para el año 2050 y de unas emisiones netas de carbono nulas.