1.- Más allá del impacto de la COVID-19, ¿cuáles fueron los principales desafíos que enfrentó durante su mandato?

Un exdirector de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), me dijo en su momento lo siguiente: “Señor Presidente, usted ha logrado muchas cosas por primera vez en la OACI”.

En esencia, me enfrenté a situaciones nunca antes vistas. Todas ellas requirieron una gran determinación y, en ocasiones, un enfoque innovador. Por ejemplo, con la aparición de la COVID-19, el Consejo de la OACI continuó trabajando virtualmente en seis idiomas, incluso antes de que contáramos con una plataforma tecnológica. También, tuve que guiar al Consejo para que tomara la primera decisión en 80 años, sobre el fondo de una controversia entre sus Miembros. Asimismo, dirigí al Consejo para que adoptara medidas sobre violaciones del Convenio de Chicago, centrándome en los aspectos técnicos y no en ningún aspecto político.

2.- ¿De qué logros clave se siente más orgulloso durante su mandato?

Hay muchos, pero probablemente el logro más importante sea el hecho de que el Consejo ayudó a la Organización a mejorar su desempeño gracias a un proceso de modernización.

En mi presentación como candidato a la Presidencia en octubre de 2019, al mencionar los principales desafíos que la OACI debía afrontar a futuro y en los diferentes ámbitos de los Objetivos Estratégicos, partiendo de la rápida evolución de la industria de la aviación, subrayé que, para abordar con éxito estas problemáticas, la OACI debía adaptarse, modernizarse y evolucionar. En consecuencia, propuse lo que denominé una «agenda para la modernización», con puntos clave que caracterizarían mi presidencia, en caso de ser elegido.

En concreto, me referí a la necesidad de crear un mejor ambiente de trabajo interno, una mayor cooperación entre el Consejo y el Secretario General, una mejor comunicación interna, más transparencia, la eliminación de las zonas grises en cuanto a las competencias del Consejo y del Secretario General, la mejora de los métodos de trabajo del Consejo, un mayor enfoque en la innovación y las relaciones con la industria; y el fortalecimiento de la iniciativa «Ningún país se queda atrás» a través de la  incorporación de esta máxima a los seis Objetivos Estratégicos de la OACI.

La Agenda para la Modernización se da en continuidad con el Objetivo de Transformación, una gran iniciativa promovida por el Secretario General y que contó con el apoyo inmediato del Consejo.

3.- ¿Cómo prevé que evolucionará la industria del transporte aéreo en los próximos 10 años?

Las previsiones de la OACI indican que el transporte aéreo seguirá creciendo a un ritmo considerable, alcanzando los 12 mil 400 millones de pasajeros para 2050. Algunas regiones, como la región de Asia-Pacífico y la de Oriente Medio, experimentarán un mayor crecimiento que otras. Al mismo tiempo, espero ver un mayor crecimiento del tráfico aéreo en África, gracias a los signos positivos que se desprenden de la implementación del Mercado Único Africano de Transporte Aéreo.

En general, es difícil predecir cómo evolucionará la industria. Los nuevos mercados ofrecerán nuevas oportunidades. Tal vez, surjan aerolíneas de bajo coste en África.

4.- ¿Algún tema en específico?

No preveo una revolución en el mercado del transporte aéreo, en cuanto a modelos de negocio.

La industria del transporte aéreo deberá continuar con el proceso de descarbonización. Reducir las emisiones de CO2 en un 5% para 2030, gracias a la adopción de combustibles de aviación sostenibles más conocidos como SAF y alcanzar las emisiones netas cero para 2050, son desafíos para la industria del transporte aéreo que acompañarán su desarrollo a futuro.

5.- ¿Es usted optimista sobre el futuro de la aviación?

Soy definitivamente optimista. Los gobiernos reconocen, mucho más que en el pasado, que el transporte aéreo es un motor crucial para el desarrollo socioeconómico de sus países. Se centran cada vez más en las inversiones en transporte aéreo y están más comprometidos con la mejora de la implementación de las normas y prácticas de seguridad operacional y en proteger a la aviación.

6.- En su opinión, ¿se encuentra la industria de la aviación en una posición más sólida hoy en día en comparación con hace seis años, al comenzar su desempeño en la Presidencia del Consejo y que usted ejerciera en dos periodos consecutivos, entre 2020 y 2025?

No sé si está más fuerte. Sin duda, ha demostrado ser resiliente, dado que el transporte aéreo ha afrontado la crisis más dramática de su historia y hoy vemos que ya está recuperando los niveles de tráfico de pasajeros previos a la COVID-19 y logrando una buena rentabilidad.

7.- El International Aviation Forum (IAF) lanzó recientemente la Declaración “Aviation4All”, que recibió un amplio apoyo en la Asamblea de la OACI. ¿Qué opina de esta iniciativa?

Es una excelente iniciativa que demuestra, en particular, cómo la OACI también está cambiando su enfoque, con respecto a los actores no reguladores o no gubernamentales.

Espero que la IAF continúe con este esfuerzo, uniendo a la industria del transporte aéreo, si no hacia una sola voz, al menos hacia una voz bien coordinada y uniforme.

8.- ¿Qué mensaje le gustaría compartir con la comunidad aeronáutica mundial?

Usted ha utilizado precisamente una expresión que yo uso con frecuencia: «comunidad aeronáutica mundial». De hecho, la aviación es uno de los sectores económicos donde el sentido de comunidad está muy presente, donde existe una mayor cooperación entre los diferentes actores, ya sean reguladores o la industria, aerolíneas o aeropuertos. Mi mensaje es que esta es una fortaleza que debemos preservar.

* Esta entrevista fue realizada para marcar al término de gestión del Señor Salvatore Sciacchitano como Presidente del Consejo de la OACI y como tal, también ha sido publicada en la revista institucional de Hermes Air Transport Organisation.