Fuente: OACI

El considerable estrés mental que experimenta el personal de aviación que opera en zonas de conflicto o cerca de ellas, se reducirá gracias a las directrices adicionales urgentes de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), cuyo objetivo es mitigar los riesgos y mantener la seguridad de las operaciones aéreas en estas áreas. Estas directrices, publicadas hoy, responden a la situación actual de conflicto en diversas regiones del mundo.

Los impactos en la salud mental derivados de las operaciones en zonas de conflicto son predecibles, acumulativos y críticos para la seguridad. El personal de todas las funciones de la aviación —incluidas las tripulaciones de vuelo, los controladores de tránsito aéreo, las tripulaciones de cabina, los equipos de mantenimiento y el personal de tierra— puede experimentar mayores niveles de estrés, ansiedad y fatiga al trabajar bajo la presión de un conflicto. Si no se abordan, estos efectos pueden comprometer tanto el bienestar individual como la seguridad operacional.

Reconociendo la urgencia de este asunto, la OACI insta a los Estados, las organizaciones de aviación y los socios de salud pública a colaborar para implementar estrategias proactivas y basadas en la evidencia que promuevan el bienestar mental y fortalezcan la resiliencia del personal de aviación. La OACI también alienta a las partes interesadas de la aviación a brindar apoyo a los pasajeros que puedan verse afectados por factores de estrés relacionados con conflictos.

La guía describe un enfoque integral para reducir el estrés mental del personal de aviación y mitigar el riesgo en zonas de conflicto, destacando la necesidad de una acción coordinada a nivel organizacional, operativo e individual. La OACI insta a las organizaciones a adoptar políticas claras que prioricen el bienestar mental y a considerar cambios operativos que minimicen el estrés innecesario. Brindar al personal acceso constante a apoyo calificado y recursos de salud mental, junto con capacitación específica para reconocer y responder a los primeros signos de angustia, constituye la base para una mejora sostenible.

La guía subraya que el apoyo al bienestar mental es un deber de cuidado permanente y un requisito de seguridad. Se espera que el fortalecimiento de la resiliencia personal en todos los niveles reduzca el riesgo de error y evite que los desafíos cotidianos se conviertan en eventos críticos para la seguridad. Al fomentar una cultura de apoyo, las organizaciones pueden contribuir a operaciones de aviación más seguras y estables, incluso en entornos complejos.

La OACI también destaca la importancia del apoyo oportuno tras un incidente, e insta a los Estados y a las partes interesadas de la aviación a facilitar el acceso a atención psicológica profesional, apoyo entre pares y un tiempo de recuperación adecuado. La exposición prolongada o repetida al estrés relacionado con el conflicto, si no se aborda, puede ir más allá de los síntomas inmediatos y tener implicaciones a largo plazo para la seguridad y las operaciones.

Se subraya que la comunicación eficaz es esencial para generar y mantener la confianza. La OACI insta a los líderes a priorizar el diálogo bi-direccional, garantizando que el personal tenga la oportunidad de debatir los desafíos operacionales y expresar sus inquietudes sin temor a ser estigmatizado. Las explicaciones claras de las decisiones operacionales, junto con las actualizaciones periódicas sobre los mecanismos de apoyo disponibles, ayudan a respaldar al personal durante los períodos de incertidumbre y cambio.

La OACI seguirá supervisando la evolución de la situación, recabando la opinión de sus socios y perfeccionando sus recomendaciones para reflejar los riesgos emergentes y las lecciones aprendidas.